5 de noviembre de 2009

Quiéreme, pero no hagas cosas raras...

¿A qué persona con un mínimo de humanidad no le parece repugnante y absolutamente egoísta la manera que tiene de entender el amor el personaje de Rose Byrne en Adam? En serio, no sé cómo pueden creer que nos vaya a conmover una historia en la que el personaje principal se comporta de esa forma con la persona a la que supuestamente quiere... Y, no, no me refiero con la persona que quiere a su edípico padre que a mitad de metraje se convierte en el protagonista absluto de la película, con una subtrama que no interesa a nadie y que nos desvía la atención de lo que de verdad importa. La historia de Adam. Y es esta extraña historia de amor, que en numerosos momentos no se sostiene y amenaza con hundirse, la que nos regala pequeños pero intensos y preciosos momentos de aquello que queríamos ver: el nacimiento del amor (que insisto, solo se divisa a chispazos) entre él, ella, las estrellas... Y los mapaches.

Y es que da rabia ver como dos actores jóvenes tan carismáticos y entregados como Hugh Dancy y Rose Byrne intentan salvar lo que podría haber sido una maravillosa película romántica... Sin conseguirlo del todo. A cambio, Hugh Dancy nos regala un retrato conmovedor, sutil, tierno, frágil de un Adam absolutamente fascinante. Divertido, vulnerable, temperamental, misterioso, irresistible...El Adam de Hugh Dancy es todo eso, pero sus magnéticos ojos nos reflejan constantemente sus miedos, sus terrores internos... Su enfermedad. Adam está enfermo, pero Hugh Dancy sabe perfectamente que "¿tú qué te has pensado, que soy Forest Gump?", y el público se lo agradece enormemente, pues cuando él es el centro de la acción ( y no su estúpida novia y parientes) la película es preciosa, sincera, tierna... A su lado, Rose Byrne hace lo que puede con un papel imposible. Se supone que hace de "chica normal". Tomándolo como muestra eso significa egoísta, neurótica, histérica, estúpida, inmadura, egocéntrica, egoísta, egocéntrica, egoísta, egocéntrica... Y egoísta. E inmadura!

Y esto es lo que más rabia me da de todo...Porque adoro a Rose Byrne. Es una debilidad, pero no una debilidad infundada. Creo que es toda una actriz, una de las mejores de su generación, y si se la lleva por el buen camino, será una de las más versátiles y sorprendentes. Porque está encantadora haciendo de universitaria seria, buena, preocupada y formal en The Dead Girl, al igual que es una más que convincente, más que eso, una fantástica salvadora de la humanidad seria, buena preocupada y formal en 28 semanas después. Del mismo modo, fue una gran astronauta seria, buena, preocupada y formal en Sunshine. Pero, ¿por qué quedarnos con esa faceta, que como siga explotándola nos acabará aburriendo a todos? Aviso urgente a directores, vean todos...

LAS 3 MEJORES INTERPRETACIONES DE ROSE BYRNE

(En las que no es simplemente seria, buena, preocupada y formal)

3. ¿Están viendo Troya? Fíjense en la chica. ¿El cadáver rubio ese por el que todos están muriendo? No, la otra. ¿La mujer sumamente atractiva y fascinante que está con el hombre sumamente atractivo y fascinante que tienen un hijo sumamente...cabezón? No, dejen a Suffron y a Eric tranquilos. Fíjense en los brazos de Brad ¿hay alguna otra razón para ver la película? Sí, esa fuerza de la naturaleza, apasionada, desgarrada, robaescenas que se encuentra entre ellos. Es Briseida, y es una magnífica Rose Byrne. Porque señores, esta chica tiene sangre en las venas!! (ver foto)

2. Y si no vean a la gran Ellen Parsons, toda perdida de sangre. Ellen es una especia de ironía sobre su eterno personaje. La chica buena, entra en un trabajo, felizmente enamorada... Pero sigan viendo la serie. Hay algo en su manera de actuar en Damages, una serie tan centrada en mostrarnos la gran actriz que es Glenn Close (que al César lo que es del Cesar, está fantástica), que provoca en mi una fascinación por la sutileza, profundidad y el misterio que supone su Ellen Parsons.


1. Y por supuesto, indiscutible número uno... La incomparable duquesa de Polignac. Señores, Rose Byrne es una fantástica comediante. Realmente me es imposible hacer justicia a tan inefable personaje. Frívolo, encantador... La Polignac dice exactamente el comentario apropiado de la forma apropiada en el momento apropiado. Porque La Byrne no solo sufre, también sabe pasárselo en grande y enamorarnos a todos con un encanto y una fuerza irresistibles.
Y para irresistible... Sería injusto acabar sin recordar al arrebatador sir Galahad, al que todos admirábamos más que al mismo Rey Cliv...perdón Arturo, y que hacía suya la película (sin olvidarnos de la siempre fascinante Keira Knightley); y al encantador y tan mono héroe al servicio de la encantadora y tan mona heroína Anne Hathaway en Encantada, una película que será una tontada, pero que me parece, al igual que sus dos protagonistas...Una monada.



Aún tengo que verte en Confessions of a shop-aholic, en Evening; tengo que recordar quien eras en Black Hawk derribado, pero para mí ya eres Adam. Y eso es más que suficiente. Y para quien no lo sea, que vuelva a mirar sus fotos. ¿Verdad que ahora sí lo es?



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